jueves, 13 de octubre de 2011

Dos fechas importantes para resaltar. Discursos del Dr. Waldemar Roca Aguilera.

Dos fechas importantes para resaltar.
Discursos del Dr. Waldemar Roca Aguilera.

Por Abog. Oswaldo Roca Añez.


El pasado 10 de octubre se celebró el retorno de nuestro país a la vida democrática, la cual no se ha interrumpido por 29 años.

Hoy 13 de octubre, se celebra el Día del Abogado, instituído en 1.982.

Quiero resaltar en ésta última, como homenaje, reconocimiento y recuerdo a los colegas abogados la misión encomiable y fructífera que de una u otra manera les cupo desempeñar con éstas manifestaciones a los abogados y que contribuyeron para el feliz encuentro con la democracia, en partes de discursos del Dr. Waldemar Roca Aguilera en ocasión de su posesión como Presidente del Colegio de Abogados de Santa Cruz, en fecha 5 de junio de 1.982 y en la inauguración del Primer Congreso Nacional Extraordinario de Colegios de Abogados de Bolivia, donde se expresa el valor, el sentimiento y la meta que quienes escogimos ésta carrera debemos seguir, más aún en éstos tiempos en que se dice mucho sobre nuestra Democracia.

Veamos:

5 de junio de 1.982.

En el Salón Auditorio de la Casa de la Cultura de Santa Cruz de la Sierra se posesionaba a los cuadros directivos del colegio de Abogados de Santa Cruz.
Luego de su posesión y juramento el Dr. Waldemar Roca Aguilera leyó un discurso de los cuales resalto fragmentos en ésta ocasión:

Señoras y Señores:

Me es altamente honroso represental al Direcotorio del Colegio de Abogados de Santa Cruz que acaba de posesionarse y tener la oportunidad de exponer en éste acto, algunas consideraciones que traducen el pensamiento y las inquietudes de la Directiva que presido.
...De otro lado, las características formales de la presente ceremonia han sido rebasadas por una serie de factores concurrentes, para convertirla en una ocasión singular que nos obliga a exponer tópicos de interés gremial y otros de repercusión regional y nacional, a los cuales todo abogado está -por naturaleza de su profesión- íntimamente vinculado. Por ello mismo queremos acoger la inquietud de la colectividad, a la cual debemos aportar como profesionales y como ciudadanos.
Plan de trabajo:
Nuestra directiva ve como imperativo señalar y reiterar un plan de trabajo al que se debe sujetar su gestión, ...
...Hay aspectos internos en el Colegio de Abogados que hay que atenderlos: infraestructura administrativa, sede social que felizmente tienen un principio de gestión. Elaboración de un Estatuto orgánico, rEforma de la Ley de Abogacía y desde luego Defensa de nuestros afiliandos en el ejercicio de la profesión.
En cuanto a los aspectos esternos, asume lógica prioridad la defensa de la Constitución Política del Estado, la estructura jurídica del país y la vigencia efectiva de las leyes, así como de los derechos humanos.
...Tener relaciones más estrechs con la judicatura, es conveniente para coadyuvar en la buena distribución de justicia.
El Colegio de Abogados, cuya naturaleza y funciones le permite estar en contaco con la realidad social y cultural del medio, tiene que cumplir una elevada misión orientadora de la comunidad. Llenarán este objetivo, publicaciones, conferencias y comentarios de jurisprudencia.
... En síntesis, las líneas básicas de nuestra política insititucional son: Unidad que resguarde al Colegio de cualquier tipos de injerencia partidista o sectaria, servicio activo a la comunidad, defensa del prestigio y del ejercicio de la profesión, afirmación de la vigencia de la ley, difusión de la cultura jurídica, en suma, afirmar y defender la justicia, la libertad y los derechos fundamentales de la persona humana, sin descuidar la permanente preocupación por los intereses nacionales.
Aspiración:
Retorno al Estado de Derecho:
Es cierto que las exigencias de la vida contemporánea han determinado que el profesional abogado no pueda permanecer al márgen de la realidad política y social del medio en el cual desenvuelve su actividad. Lo contrario significaría una censurable falta de sensibilidad y un inadmisible conformismo. Esa realidad social y pol´tica, en nuestro medio, demanda un permanente e ineludible compromiso profesional.
Tal situación ha dado lugar a que diversos sectores de opinión formulen la necesidad de retornar a un Estado de Derecho, tema que desde luego está directamente relacionado con el quehacer jurídico nuestro. Los plantemientos ´-dichos ya en forma pública- han ido desde la reposición de un parlamento, hasta la inmediata convocatoria a elecciones generales.
Respetamos tan importantes sugerencis, porque creemos que todas ellas están inspiradas en el sincero deseo de contribuir a la solución integral de los problemas nacionales.
... Convengamos, pués, en que el retorno a un Estado de Derecho en Bolivia, no sólo es constituir los tres órganos del Estado, sino que en la práctica funcionen plenamente con la más alta responsabilidad que demanda la Nación. Que sus actos estén ceñidos a la propia Constitución y a las leyes. De esta manera, el Estado de Derecho al que aspiramos todos los bolivianos, no sea una mera sutileza, sino una realidad vital y digan en todos los órdenes de la vida nacional.
Convengamos también en la presencia de los poderes públicos, dentro de la exigencia Constitucional, vale decir como resultado de una consulta popular, es la mejor y más cabal expresión de nuestra soberanía. Debemos postular, definitivamente, a que desparezcan supuestos tutelajes que bajo el pretexto de "mandatos" menoscaban los sentimientos democráticos del pueblo boliviano y sus convicciones elgalistas y de justicia, que los hombres de derecho estamos obligados a sostener.
Dicho en otras palabras, deseamos y aspiramos a que en el futuro ningún grupo sea civil o militar se arrogue la representación del pueblo y se entronice en el poder con el único respaldo de la fuerza...



3 de Septiembre de 1.982, decía el Dr. Roca:

Señores:
Los abogados de toda Bolivia, nos econtramos reunidos en la tierra de don Ñuflo de Chavez, para dialogar tanto sobre aspectos estrictamente profesionales, como de los intereses del pueblo boliviano, bajo la organización de éste PRIMER CONGRESO NACIONAL EXTRAORDINARIO D COLEGIOS DE ABOGADOS.
Ya hemos dicho en otra ocasión -hace escasos dos meses- que la función del Abogado para con su comunidad, es muy grande y de mucha responsabilidad. Es el Abogado que desde tiempos inmemoriales, el que ha discutido y dictado las leyes, ha contribuido en la organización política de los Estados; ha luchado por la consolidación de las instituciones públicas; es el defensor nato del ordenamiento jurídico dle país, conforme a la Constitución Política del Estado; queremos decir, del imperio de un estado de derecho y el desenvolvimiento de sus instituciones, de acuerdo a las leyes del país.

De aquí resulta pues que el Abogado cumple con su función en la sociedad, porque, como dice Juan Bernardo Iturraspe, en su libro "Función Social de la Abogacía", "Por sr una de las profesiones más nobles, por estar colocada jerárquicamente por encima de las demás profesiones, por ser este el custodio del órden jurídico del Estado, de la Libertad y del Derecho, requiere, de parte de los llamados a ejercerla, una conciencia definida de sus obligaciones y  derechos y una perfecta formación ética".
Y los abogados, porque tenemos una concienca definida es que a través de nuestras organizaciones, como so los Colegios de Abogados, venimos haciendo conocer nuestra opinión jurídica en todo cuanto concierne al interés del Estado y a los intereses de la Sociedad.

En éste Congreso Nacional, nuestro aporte a la sociedad está en primer término, continuar reiterando la constitucionalización de los poderes del Estado. En éste aspecto, nos guía una posición jurídico-política que emana justamente del precepto legal de la Carta Magna. Un Estado que se margina de su Constitución Política, corre pues el riesgo, de ver perturbado su propio desenvolvimiento, de ver desquiciada sus propias instituciones y los gobiernos convertirse en dictadores. Es concenso nacional que la actual situación económica del país, para buscarle una solución viable y sin entreguismos, hay que hacerlo dentro de los moldes democráticos que señala nuestra Constitución Política del Estado, porque es imperativo devolver la confianza al pueblo boliviano y a la comunidad internacional. Esa vuelta a un estado de derecho, debe hacerse cuanto antes por los caminos que definan los partidos políticos, porque mientras más se demore, más padecerá innecesariamente nuestro pueblo...
Por lo demás, éste congreso al ocuparse de asuntos estrictamente gremiales, pero que interesan a otros sectores profesionales como el caso del Seguro Social para Abogados que no tienen dependencia salarial, o para reconocer el ejercicio porfesional concebido en la más amplia forma como lo sustentaremos en el Congreso, desea fundamentalmente corregir la unidad de los abogados del país. Es nuestro mejor anhelo que todo los Colegios de Abogados, los más recientemente estructurados, puedan marchar sólidamente organizados para que se constituyan en verdaderos guardianes de la defensa de los interereses públicos. Somos los abogados que tenemos la obligación de asumir este importante como delicado problema, pero para ello es menester que la sociedad también comprenda que así como el abogado asume la defensa de los intereses de su pueblo, ese pueblo tiene también que respondera con su apoyo y con su confianza....
Señores: Al concluir, deseo reiterar dos aspectos fundamentales: 1) Que recogiendo el sentir del pueblo cruceño que está consustanciado con éste Congreso y por ello mismo orgulloso que los abogados de todo el país se encuentren en su seno, deseo traslucir ese pensamiento en sentido de que nuestras deliberaciones tengan un resultado positivo. Que de muestras al país y al mundo entero, que donde existe problemas comunes que exigen solución, allá están los hombres del dercho, dejando a un lado sus posiciones partidarias, pero con sentido ideológico, para poner al servicio público sus conocimientos y experiencias; 2) En el sentido del sector profesional, que sirva ésta reunión como permanente llama votiva para que los abogados respondiendo a nuestra comunidad, nos convirtamos en la confianza pública, porque así nos impone una ética...
Dr. M. Waldemar Roca Aguilera

martes, 11 de octubre de 2011

Dia de la mujer boliviana (11 de octubre)

DIA DE LA MUJER BOLIVIANA.
(Oswaldo Roca Añez)

Considerando y realzando la inigualable labor que realiza la mujer como madre, esposa, hija y como ciudadana, mediante ley de la Repùblica que fue aprobada por el Congreso Nacional del año 1964, se institucionalizó la fecha, 11 de octubre, como Dia de la Mujer Boliviana.

La inciativa para la determinación fue presentada por la Honorable diputada por La Paz, la Sra. Lidia Gueiler Tejada, quien luego en 1970 ostentaría el cargo de Presidenta Constiticional interina de nuestro país.

La fecha elegida para el homenaje a todas las mujeres bolivianas se escogió en coincidencia con la fecha de nacimiento de una insigne mujer cochabambina, Adela Zamudio Ribero, quien en su vida sintetizó y amalgamó valores que son comunes en las mujeres bolivianas, como ser el temperamento altivo, ternura, romanticismo, firmeza de carácter, lógica y mucha filosofía sobre la vida, éstos, expresados en sus poesías.
Sus mensajes invitan a la medición y reflexión.

Zamudio tuvo además una vida dedicada a la enseñanza y fue abanderada en sus ideas por la justicia social.
Adela Zamudio, fue autodidacta y educadora como maestra de varias generaciones de mujeres. Luchó por  por el reconocimiento social e intelectual de la mujer, y se alineó en las filas de las luchadoras del mundo por la reivindicación y dignificación femeninas.

Felicidades a todas las mujeres bolivianas en su dia.

lunes, 25 de enero de 2010

PARA RECORDAR. LOS MANDAMIENTOS DEL ABOGADO

LOS MANDAMIENTOS DEL ABOGADO
EDUARDO J. COUTURE
1. ESTUDIA
El derecho se transforma constantemente. Si no sigues sus pasos, serás cada día un poco menos abogado.
2. PIENSA
El derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando.
3. TRABAJA
La abogacía es una ardua fatiga puesta al servicio de las causas justas.
4. PROCURA LA JUSTICIA
Tu deber es luchar por el derecho; pero el día en que encuentres en conflicto el derecho con la justicia, lucha por la justicia.
5. SE LEAL
Leal con tu cliente, al que no debes abandonar hasta que comprendas que es indigno de ti. Leal para con el adversario, aun cuando él sea desleal contigo. Leal para con el juez, que ignora los hechos y debe confiar en lo que tú dices; y que, en cuanto al derecho, alguna que otra vez debe confiar en el que tú le invocas.
6. TOLERA
Tolera la verdad ajena en la misma medida en que quieres que sea tolerada la tuya.
7. TEN PACIENCIA
En el derecho, el tiempo se venga de las cosas que se hacen sin su colaboración.
8. TEN FE
Ten fe en el derecho, como el mejor instrumento para la convivencia humana; en la justicia, como destino normal del derecho; en la paz, como sustitutivo bondadoso de la justicia. Y sobre todo, ten fe en la libertad, sin la cual no hay derecho, ni justicia ni paz.
9. OLVIDA
La abogacía no es una lucha de pasiones. Si en cada batalla fueras cargando tu alma de rencor, llegará un día en que la vida será imposible para ti. Concluido el combate, olvida tan pronto tu victoria como tu derrota.
10. AMA TU PROFESION
Trata de considerar la abogacía de tal manera, que el día en que tu hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor para ti, proponerle que se haga abogado.

LA KAKISTOCRACIA

La ‘kakistocracia’ o el gobierno de los peores

Por Oswaldo “Tata” Roca Añez


"Ni los ineducados y apartados de la verdad son jamás aptos para gobernar": Platón, La República, libro VII.

KAKISTOCRACIA.- Neologismo que significa "el gobierno de o por los peores". Viene del griego Kákistos, "pésimo, el peor de todos" y krátos, "fuerza. No se encuentra la palabra en el Diccionario de la Real Academia Española, sí en el Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales de Manuel Osorio que lo define así: “A diferencia de la aristocracia, que, teóricamente, quiere decir gobierno de los mejores o por los mejores, la kakistocracia quiere decir gobierno de o por los peores. Como aspiración política supone una aberración, pero lamentablemente en la realidad se ven con fecuencia kakistocracias, sobre todo en los regimenes autocráticos y totalitarios y en los gobiernos de facto, en los que el poder omnímodo y la falta de control parlamentario permite la realización de actos de gobierno frecuentemente equivocados y perjudiciales para las garantías públicas y privadas y los intereses generales.”
El término ha sido creado por el filósofo argentino Jorge García Venturini, autor de “Politeia”, y utilizado para designar al “Gobierno de los Peores”, y cuya acepción se pudiera acercar para nombrar al gobierno actual de nuestro país?.
La kakistocracia -expresión creada por el filósofo Jorge Luis García Venturini a partir de kakós, malo, y cracia, gobierno- no define sólo el gobierno de los peores, de los gobernantes, legisladores y jueces más incapaces y corruptos, sino también de los dirigentes con las peores ideas y políticas económicas. Malos políticos, con malas políticas. La kakistocracia es un sistema que busca perpetuarse a sí mismo, los mismos políticos permanecen aferrados al poder, viviendo a expensas de la población.
A la kakistocracia le importa un bledo la democracia y el estado de derecho. A la kakistocracia no le interesa sanear el Estado, reducir el gasto político, combatir la corrupción o modernizar la economía. No están dispuestos a impulsar medida alguna que implique una merma en sus privilegios (se habla de privilegios que gozaban los gobernantes anteriores, hay que ver el derroche de recursos económicos que cuesta la fiesta “democrática” que día a día y hasta 3 en el mismo si vuela rápido el helicóptero celebra desde que asumió el cargo el Presidente, incluido el partido de futbol en lo más alto de La Paz, con Tv en directo y su equipo ministerial, guardaespaldas, médicos, masajistas, peinadores, etc.) o el riesgo de un costo electoral.
La kakistocracia no puede combatir la corrupción. Sería absurdo exigir o implorar a la kakistocracia que persiga y castigue a sus propios miembros. Cada uno defiende su propio nicho de corrupción, repartiendo a sus ‘‘recaudadores’’ en los cargos públicos donde se manejan fondos, se cobran impuestos o se verifican las importaciones.
La kakistocracia no puede reducir el gasto político, ni el déficit fiscal o la deuda, porque ello le obligaría a reducir otros gastos que ahora ya no son “reservados” si no de “inversión”. No pueden achicar el aparato estatal, reduciendo el número de funcionarios ociosos, ésto atacaría la fuente misma de su poder: el clientelismo político. Su maquinaria electoral se sostiene por el clientelismo y las prebendas.
La kakistocracia defiende el estatismo y sus privilegios (aunque en éste tema el Gobierno trata de aparentar lo contrario) del mismo modo que lo hacían las monarquías absolutistas que derribó el liberalismo. Uno de los propósitos de la democracia representativa, al menos para estadistas como James Madison, es asegurar que las tareas gubernamentales puedan asignarse al componente más talentoso y mejor calificado de la sociedad. De acuerdo con esta visión, la representación democrática constituye un método para mejorar la calidad del gobierno popular. El objetivo de Madison fue diseñar y promover un sistema que seleccionase, a través de elecciones democráticas periódicas, a custodios idóneos de la cosa pública. De acuerdo con esta visión, que John Stuart Mill luego desarrolló, las elecciones democráticas, libres y transparentes, auxiliadas por el debate público (igualmente libre) y el requisito de rendición de cuentas, constituyen la fórmula adecuada para asegurar que las funciones públicas sean ejercidas por los miembros más aptos y virtuosos de la colectividad.
Los acontecimientos de los dos últimos años nos muestran que ese objetivo de la democracia representativa, identificado por Madison y Mill, está muy lejos de cumplirse en Bolivia.
En la fundación de la República participaron ilustres y connotados juristas de la docta Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca. Hoy, la situación es distinta. La ausencia de talento y capacidad en el sector político es notoria y deplorable. Las actividades del gobierno están dirigidas a satisfacer intereses supuestamente nacionales pero en realidad lo hace para un partido, una raza, una región, o quien sabe de particulares que entornan el Palacio Quemado, en función de los réditos políticos y quizás económicos que dichos intereses puedan proporcionarle al gobernante de turno y a su séquito de aduladores. Pero, tenemos que preguntarnos, seriamente, cuáles son las condiciones que permiten el imperio de la kakistocracia en Bolivia?
Hoy los partidos excluyen y marginan a la gente competente y se exige ser masista juramentado, indígena, occidental o que hable una lengua autóctona como proponen ahora
El populismo demagógico ha llevado a nombrar en cargos como YPFB, y otros a personas que son cuestionadas por su capacidad para ejercer los mismos, el descabezamiento del Tribunal Constitucional, la pretensión de cerrar el círculo de poder con el Poder Judicial y Electoral y en general la colocación de personal sin la formación adecuada en los distintos niveles de administración, junto con el intento de cercenamiento de las algunas libertades ciudadanas, ha menoscabado gravemente la calidad de la administración pública y ha hecho proliferar la mediocridad. Con todos los antecedentes que se van presentando nos acercamos a calificar al gobierno actual como una kakistocracia.
Todos sabemos lo que significa la palabra "democracia", algunos solamente de nombre, pues viven bajo regímenes autoritarios, otros, a parte de conocerla la pueden disfrutar aún con sus falencias, pues es el mejor sistema de gobierno jamás inventado. Es una palabra de origen griego, originariamente se practicaba en forma directa por la reducida cantidad de habitantes de las diferentes ciudades del país donde nacieron los más grandes filósofos de occidente. Con el crecimiento demográfico debió ser indirecta, nuestra Constitución Nacional, dice que el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus legítimos representantes.
Cuando el nivel de educación de la población no es el adecuado, tiene altas probabilidades de ganar una elección el candidato que más promete, sabiendo que después no podrá cumplir, terminando por defraudar a quienes ingenuamente confiaron en el, paralelamente quien diga la verdad tal vez no reciba el voto de casi nadie. De todos modos, con el tiempo la gente aprenderá las lecciones de la historia y terminará por votar de conforme a sus convicciones más profundas, y no de acuerdo a sus emociones motivadas en discursos populistas y vaciados de contenido.
La democracia –para ser auténtica y no simple mecanismo electoral que diera el triunfo a la mitad más uno- lejos de oponerse a aristocracia debía completarse e impregnar de su espíritu; es decir, lejos de abjurar del gobierno de los mejores (aristocracia) debía aspirar a ello, a riesgo de dejar de ser democracia.
Parecería existir una tendencia general (en todos los órdenes y no sólo en cuestión de gobiernos) de buscar o de conformarse con los peores. Y de aquí, resulta que a veces acceden al poder un conjunto de individuos que por sus turbios antecedentes, por su frágil moral, por su ausente capacidad (en nuestro caso predomina ésta situación) y otros rasgos afines conforman “el gobierno de los peores”, y entonces se propuso para denominarlo el término kakistocracia.
El significado profundo y real de kakistocracia sólo se capta en contraposición con aristocracia. Además –que designaba al “gobierno de los mejores” como aristocracia, e incluso circula otro más reciente: mediocracia (gobierno de y por los mediocres). Pues los peores también tienen acceso al poder y por ello nace la kakistocracia.
Cuando un grupo o un pueblo cede en su afán de promover a los mejores, entra indefectiblemente en un tobogán y pasando por los mediocres termina en los peores. La kakistocracia no sólo es un atentado contra la ética sino también contra la estética, una falta de buen gusto.

Bolivia, país rico, como lo manifiesta cada vez el Presidente Morales que gozade tierras fértiles, agua, gas natural, yacimientos de hierro, etc., entre los recursos naturales. En cuanto a recursos humanos nuestro país en los últimos tiempos ha llegado a capacitar en las más diversas profesiones, técnicos que debieran entenderse de la variedad de puestos de administración del aparato estatal para que aquellos funcionen a plenitud y cumpliendo con el objetivo por el que se los ha creado. Además Bolivia con sus amplias fronteras y encontrándose en el centro del continente sudamericano igualmente tiene una situación estratégica ventajosa para aprovecharla. Nada de eso sucede. Siguen emigrando los bolivianos, la pobreza salta a la vista, las soluciones a los problemas a todo nivel no se ven. Vivimos como ayer, será que le viene bien el nombre de kakistocracia al gobierno actual?.

A continuación se reproduce un artículo del gran filósofo argentino, Jorge L. García Venturini, publicado en el diario La Prensa el 29 de diciembre de 1974.


ARISTOCRACIA Y DEMOCRACIAPor Jorge L. García Venturini De las alternativas semánticas sufridas en el transcurso del tiempo, estos vocablos parecieron tener significados opuestos. La participación de todos en la cosa pública fue denominada democracia (aunque como forma de gobierno el nombre correcto era república), y como tal se enfrentaba a la participación de sólo unos pocos, lo que se denominaba aristocracia y, también, oligarquía, términos éstos que se usan indistintamente, lo cual tampoco es correcto. La democracia –en el lenguaje ligero y convencional– suele resultar así lo contrario de la aristocracia. Pero esto reclama una mayor atención, pues detrás de una falsificación semántica se esconde siempre una falsificación conceptual y entran en juego principios fundamentales. Si por aristocracia entendiéramos una clase social que por su linaje está investida de numerosos privilegios, entre ellos el de gobernar, siendo estos privilegios hereditarios e inalterables cualquiera sean los verdaderos valores éticos o la efectiva capacidad para hacerlo, es cierto que la democracia (y la república) constituyen lo contrario de aquel sistema. Y en buena hora. Pero resulta que aristocracia significa también y fundamentalmente el “gobierno de los mejores” (aristos es, en griego, el mejor), y en tal sentido democracia no tenía por qué oponerse a aristocracia, al menos que se deseara algo que no debería desearse, esto es, el gobierno de los peores. Sin embargo, la incuria del lenguaje, que nos hace decir a veces lo que no queremos decir, nos ha llevado con mucha frecuencia a asociar aristocracia con oligarquía, que no es el gobierno de los mejores sino de unos pocos (y según su sentido tradicional, el gobierno “egoísta” de esos pocos), y a enfrentar democracia a aristocracia, en el elevado significado de este término. Y como el lenguaje nos condiciona y aun nos determina –como dirían los estructuralistas, “yo no hablo, soy hablado”– en no pocas conciencias democracia pasó a significar o a implicar la mediocridad, la medianía (la llamada mediocracia), o directamente la posibilidad de acceso al poder de los menos aptos, de los inferiores, aun de los incapaces y de los peores. Hay casos en que ya no se trata de aristocracia ni de democracia sino abiertamente de kakistocracia(1). En nuestros días todos se autodenominan democráticos y casi no hay quien se diga aristocrático; este término puede sonar casi a un insulto. Y esto es muy grave. Porque al socaire de los términos mal empleados, se ha ido perdiendo el sentido de lo mejor, desplazado paulatinamente por el conformismo ante el mediocre y aun, de hecho, por la aceptación de lo peor. Y lo más triste es que eso se haga en nombre de la democracia. La democracia (preferentemente en su verdadero significado de forma de vida, pero aun también en el sentido de forma de gobierno) sólo puede funcionar efectivamente y realizar los elevados pronósticos que le atribuimos los que nos llamamos democráticos, si no se opone a la aristocracia, sino que se complementa y se impregna de ella. Por ser democráticos, ¿habríamos de no aspirar al gobierno de los mejores? En nombre de la democracia, ¿habríamos de aplaudir al gobierno de los peores? Y adviértase una cosa. Que esto del gobierno de los peores no son meras palabras. Hay casos en la historia en que diversas circunstancias hacen posible la toma del poder a quienes rigurosamente son los peores, por sus turbios antecedentes, por su frágil moral, por su ausente capacidad y otros rasgos afines. El ideal aristocrático está presente en la mejor tradición occidental. Aun ya en la epopeya homérica el concepto de areté (de la misma raíz que áristos) es el atributo propio e indeclinable de la nobleza. Areté es el valor, el talento, el honor, la virtud, la capacidad, el señorío. En los filósofos clásicos y en los tiempos medios siempre se afirma la necesidad del “gobierno de los mejores”, aunque nunca fue fácil lograr la fórmula para realizarlo. Y aun Rousseau, inteligentemente, señala como la mejor forma de gobierno no la democracia (que él entiende en el sentido de ejercicio directo de poder por la multitud) sino la aristocracia electiva, convencido de que del sufragio surgirían los mejores, aunque reconoce que el procedimiento puede fallar. Pero lo que nos interesa destacar aquí es que un hombre del siglo XVIII, un vocero de la revolución, un antimonárquico y un antiaristocrático (en el sentido de aristocracia clasista y hereditaria) haya insistido en el término aristocracia para designar la forma ideal de gobierno. En nuestro siglo tenemos el caso, no ya de un pensador sino de un político activo, que constituye un verdadero modelo de lo que queremos decir. Se trata de Winston Churchill, el mayor de los aristócratas. Su sentido democrático fue realmente excepcional. Nadie defendió con tanta lucidez y decisión la democracia como forma de gobierno y como forma de vida. A nadie le debe tanto la democracia. Hasta tuvo el gesto de no aceptar (cosa que no hicieron sus colegas, incluso laboristas) como premio un título de nobleza, conformándose con el de sir, porque de lo contrario no hubiera podido seguir asistiendo a la Cámara de los Comunes, su templo, su trinchera. El era antes que nada un child of the House of Commons, como tantas veces se autocalificara en sus brillantes discursos. Sin embargo, nunca dejó de ser un lord, ya que lo era por su linaje, un señor del espíritu, en sus gestos, en sus palabras, en sus hábitos y en su talento, cabal personificación de la vieja areté homérica y caballeresca. Peligrosa tendencia de nuestro tiempo de mediocrizar, de igualar por lo más bajo, de apartar a los mejores, de aplaudir a los peores, de seguir la línea del menor esfuerzo, de sustituir la calidad por la cantidad. La verdadera democracia nada tiene que ver con esas módicas aspiraciones. No puede ser proceso hacia abajo, mera gravitación, sino esfuerzo hacia arriba, ideal de perfección. Y esto vale tanto para la conciencia individual como para la conciencia colectiva, que se interaccionan. Decía muy bien Platón que “la calidad de la polis no depende de las encinas ni de las rocas, sino de la condición de cada uno de los ciudadanos que la integran”. El cristianismo y el liberalismo, cada uno en su momento, fueron grandes promotores sociales, pues quebraron estructuras excesivamente rígidas e hicieron que los de abajo pudieran llegar arriba. En tal sentido fueron dos grandes procesos democráticos. Pero ninguno de sus teóricos abogó por la mediocridad ni renunció al “gobierno de los mejores”. Sólo el populismo actual, que no es democrático sino totalitario, adjura del ideal aristocrático y entroniza a los inferiores. Qué lástima.(1) Kakistoi: los peores. Es decir entonces, “gobierno de los peores”. Pensamos que sería ilustrativo la divulgación de este vocablo, dadas las circunstancias que atravesamos.

GOEBBELS

GOEBBELS

Fue una figura clave del régimen nazi, conocido por sus dotes retóricas y su capacidad persuasiva. Promovió la depuración de los ambientes culturales y la más extensa difusión de los mitos nazis. Fue quizás el más leal de los colaboradores del Führer. En 1945, luego de una derrota total se disparó con su esposa mutuamente luego de que ella haya envenenado a sus 6 hijos.
Una famosa cita de Goebbels, repetida hoy en día con profusión: «Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad».
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Los principios de la propaganda

Goebbels era un genio de la propaganda. Su trabajo se apoyaba en los principios que a continuación se indican y que aún son usados en nuestros días como herramienta propagandística. Son estos:
Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.
Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».
Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.

En Bolivia se aplican éstos principios por parte del gobierno? o es pura coincidencia?...Verificar mirando TvB y otros canales donde se difunden spots del Gobierno o escuchando jingles en radios, declaraciones del presidente, ministros y dirigentes afines al partido de gobierno, igualmente revisar la prensa nacional.

EL VETO A LA ALTURA

El VETO a la altura.Por fin es posible que tengamos la oportunidad de ver en "vivo" a la selección boliviana nutrida de jugadores "cambas" jugar de local en el tahuchi, en su habitat, con su gente , con su familia y demostrando y midiendo su verdadera capacidad frente a los gigantes del futbol. La "sede eterna" de la selección, la ciudad de La Paz ya no lo será, hay la posibilidad de que nuestra selección juegue en cualquier lugar del país. Se acaba el "chantajesito", que muchas veces fué repetido: "los jugadores que quieran jugar en la selección deben vivir y jugar en equipos de la altura" con lo que mermaba las posibilidades de campeonar a nuestros equipos cruceños, pues los mejores jugadores se iban por esa presión a los equipos del interior, de ahí que las estadísticas nos muestran que los equipos de la altura son los más campeones en éste país, claro, siempre formado con jugadores del llano, adaptados a la altura. Creo que la medida no restringe el que puedan jugar o hacer deporte en las alturas, el que lo quiera hacer que lo haga, pero lastimosamente no es competitivo el llevar a jugadores del llano al "tormento" de jugar sin oxígeno. Que los de allá lo aguantan, bien, que lo aguanten que jueguen entre ellos o los que así lo quieran, así podrán surgir algún dia jugadores de la altura. Que yo sepa son muy pocos, los de la Paz, normalmente salen de los Yungas, que es zona baja. A los que les gusta que cada vez vayan Blooming, Oriente, Real, Destroyers o Guabirá a la altura y se vengan con la canasta llena, con los ánimos por el suelo, convertido los jugadores de nuestros equipos como los peores, pués apoyen la altura. Si es negocio... Por otro lado sugiero se podrá masificar e incentivar más bién la práctica de deportes acordes con la geografía, como por ejemplo el Andinismo,
6 de junio de 2007 11:35 AM